Del otro lado del puente

Entre todas las inseguridades que me rodean, hay algo de lo que estoy un 80 % segura: la gente que vive en Samborondón pasa sus días, y sus noches, tranquila. Hace un año llegué a Guayaquil por cuestiones laborales. Vivir sola en esta ciudad es toda una aventura. El primer paso para estabilizarme  fue conseguir…