En tiempos de campaña, por los memes los juzgaremos

Las campañas electorales son el espejo de la sociedad. Reflejan lo que somos, lo que ofrecemos y lo que escogemos. Ecuador despidió el 2016 quemando a la exjueza Collantes y recibió al 2017 con una campaña política en la puerta de la casa. Se acaban 10 años de símbolos emocionales patrocinados por el correísmo. Una década de bombardeo nacionalista. Los ciudadanos ya sabemos cómo maneja el oficialismo la comunicación, frases sencillas pero cargadas de sentimientos:  “no más partidocracia”, “prensa corrupta”, “la década ganada”, etc, etc.

Pero más allá de la dinámica gobiernista, ¿qué dicen los otros partidos en esta campaña? ¿qué mensajes percibimos los ciudadanos? Hay un botón para cada muestra:

  • Lasso y su intento de ser popular
Foto tomada de @sick_boy

Entiéndase por popular al que pertenece al pueblo, comunidad, grupo mayoritario o tiene su origen en él. Guillermo Lasso es el clásico personaje que vive en Samborondón, en una casa con piscina y decoración moderna. El que se viste bien y el que seguramente juega bien tennis o golf. Un hombre de negocios y en el que el Cuarteto de Nos se inspiró para escribir Me amo. Es fácil reconocer en él un montón de virtudes, pero sabemos que Lasso nunca, por más que intente, va a pertenecer a las clases populares de Ecuador. Lo vemos en una imagen tomando con las manos un pollo y vemos el desfase de su teoría puesta en la práctica. Si alcanzara la presidencia, Lasso sería el gobernante del mundo Konitos.

  • La bombón y su esencia costeña
Foto tomada de @iaveiga

De Mayra Montaño sabemos que quiere ser asambleísta, que su apodo es “la bombón”, que empezó muy joven en la radio y hasta dio pasos por la tv nacional. Es de esas personas que se describen solas cuando dicen cosas como “levántate cuerpo vago, para todas las peladitas y las muchachonas de 40, que se levanten de esa cama porque las únicas que ganan plata en la cama son las putas”. En su biografía de Twitter (no es broma) se detalla, literalmente como “LCDA.PORQ ME ASISTE UN TITULO MUCHOS ME LLAMAN POR MI NOMBRE LA MAYORÍA LA BOMBÓN PERO COMO DICE EL PUEBLO..ES LA MISMA CHOLA CON EL MISMO CALZÓN RAYA TODO 6”.
Es suficiente para entender de qué va la bombón.

  • Dalo y la fuerza de los Bucaram 
Foto tomada de @Marckinh0

Alguien dijo que ni una prueba de ADN podría haber demostrado, con tanta certeza, quién es el padre de este muchacho. Dalo, Dalito. Lo vemos bailar en las calles de Guayaquil salsa choke, con una camiseta que parece de la Selección Ecuatoriana de Fútbol,  y recordamos a su papá, Abdalá, cantando en una tarima “Puerto Montt”. El heredero político de los Bucaram es, en este año, el más joven de los candidatos a la presidencia. Es muy activo en redes sociales, tiene un reality show y hasta una aplicación para celular.  Estamos seguros que si Abdalá hubiese tenido esas herramientas en los 90, hubiese hecho lo mismo.

  • Cynthia y el cadáver socialcristiano
Foto tomada de @CynthiaViteri6

Hay diálogos imaginarios que uno los plantea para que sean correctos de acuerdo a los personajes. Por ejemplo, cuando maquinamos una conversación con la vecina:

Modo correcto: ¿Te acuerdas de Cynthia, la chica que salía con Juan, el corrupto del barrio? Lo abandonó, al fin.
Modo Incorrecto: ¿Te acuerdas de Cynthia, la chica que salía con Juan, el corrupto del barrio? Ahora roba junto a él.

Cynthia pudo abandonar al corrupto del barrio y ser la que represente al género femenino en estas épocas de inclusión. Cuando la vemos sonreír en las fotos mientras nos enteramos que fue una de las asambleístas con más faltas en su periodo, entendemos que se presta conscientemente a la mafia socialcristiana para mantener el poder. Es sano que en en un país democrático haya oposición, pero a veces parece que Ecuador no tiene dos lados de la moneda, es simplemente uno con diferentes colores.

En febrero los ciudadanos elegirán presidente y asambleístas. Ecuador es parte de este mundo que cada vez usa más los exámenes de conciencia colectiva. Ya no vivimos en los 80-90. Ahora nos damos cuenta, al menos de algunas cosas. Y, amigos, los memes son una gran herramienta para ver de qué va la política.

Gracias, Internet.