Olor a mar

Aquella noche poblé su desvelo. Entré a la única habitación de la playa de atracciones fatales y segundos después vio mi silueta en el umbral de la puerta, mientras yo confirmaba que él siempre estuvo esperando ese momento; quise entender cómo podía caber tanta sensualidad entre la luz y la sombra. Me acerqué un poco…